Nuestra Historia

Juntos dimos vida a Pitanga en enero de 2018, después de que ambos decidiéramos que después de años trabajando en otra instituciones del rubro ya era tiempo de crear nuestro espacio, con nuestro sello y modelo propio. Pitanga nace un verano en la terraza del departamento de Julio, en ese tiempo cercano a Plaza Ñuñoa, fue ahí que decidimos que eso era posible si cada uno unía sus talentos. Meses después Julio renuncia a su trabajo y nos propusimos dedicarnos 100% a este sueño. Aquí podemos crear y realizar todo lo que deseamos junto a Amanda, Milú, Looney y Mousse que son nuestras compañeras de vida, el alma y el centro de todo, ellas son parte de nuestra familia y que nos enseñan e inspiran a ser mejores seres humanos para ellas y para todos quienes han cruzado nuestro camino y se han llevado un poco de lo que nosotros nos hemos propuesto entregar, que es y siempre será ¡unir lo mejor de dos mundos!

EL PORQUÉ DEL NOMBRE PITANGA

La palabra Pitanga, proviene del idioma guaraní “pitang”, que quiere decir “niño/a”, representa todo nuestro espíritu lúdico, ávido e inquieto en constante exploración, que se expresa en una imagen fresca, entretenida y creativa, cualidades que encarnamos y plasmamos en cada uno de nuestros proyectos.

Pitanga además es el nombre de una fruta generosa y abundante que se da especialmente en Brasil, que es el país natal de Jenny, una de nuestras fundadoras, la cual le evoca los más tiernos recuerdos de una infancia colorida y llena de alegría, que ha querido plasmar en esta marca como parte de su historia que recorre hoy junto a Julio.

Lo que nos define